jueves, 10 de junio de 2010
Horas Desesperadas
Desde hace unas semanas que la cartelera está muy empobrecida, con súper héroes nacionalistas, mujeres adictas al bótox y al shopping, producciones hollywoodenses en piloto automático y un cine europeo que de gritar “¡profundo!” se atraganta y tose “¡banal!”. Como una real heroína del cine nacional Anahí Berneri pela capa y súper poder y nos rescata de las garras maléficas de los villanos con su última película.
Por tu Culpa es el tercer largometraje de esta cineasta después de Un Año Sin Amor y Encarnación que, como ésta, tenía un papel femenino magistralmente construido, interpretado por Silvia Pérez. Y Por tu Culpa es también la confirmación de Berneri como una gran directora. Y una respuesta escupida a los que creen que la mujer es eso que se retrata en Sex and the City 2, o la comedia, o el cine, o…pongan lo que quieran porque no se puede encontrar nada de verdad en ese esperpento. Por tu Culpa es cine antes que nada. Y es verdadero.
Y lo verdadero está, también, en hacer real lo fantástico. Una madre (muy bien actuada por Érica Rivas) atareada de trabajo está, a la vez, cuidando a sus hijos que juegan como unos salvajes hasta que se produce un accidente. A partir de ahí, la madre se ve acusada por maltrato y todo lo que está registrado de una manera totalmente realista parece convertirse en pesadilla hasta terminar con una estructura casi de episodio de La Dimensión Desconocida. Y, para atajarme un poco, no es que formalmente tenga relaciones directas, pero si las tiene sensorialmente, con la serie de televisión. Hay algo de sueño en Por tu Culpa, del sueño del cansancio, del anestésico hospitalario y, más que nada, de un sueño que no puede ser real, del cual Érica Rivas transmite todo el tiempo la sensación de no estar creyéndolo pero inmovilizada frente a la pesadilla, con la necesidad urgente de despertar .
La forma en la que Berneri aborda este mini cuento (coescrito con Sergio Wolf) es estando ahí, con planos cerrados, cámara en mano, y fascinándose con los objetos, con los sonidos, con los pasillos de los hospitales. Es reconocible cierta tendencia del cine argentino independiente en sus procedimientos pero, sin embargo, las referencias que más aparecen vienen de otros lares. La primera excelente secuencia hace acordar a las primeras películas de Spielberg por esa capacidad para mostrar la acción de varios personajes a la vez, sobre todo niños, y por los dibujos animados, la T.V. omnipresente, y por generar esa sensación de realismo tan bien lograda. Spielberg es uno de los directores que mejor puede hacer real lo fantástico. También Por tu Culpa es una one-night movie, que centra toda la acción en una sola noche, no como Supercool, no como Rebeldes y Confundidos, pero sí muy conectada con Después de Hora de Martin Scorsese donde el protagonista se quedaba a hacer horas extras en la oficina y terminaba viviendo una noche de aventuras nocturnas endiabladas. Y hay ecos de Los Guerreros de Walter Hill, película nocturna de pandillas, de una en particular que es acusada de un asesinato que no cometió, que tendrá que probar su inocencia y, más que nada, su valor, su temple, su capacidad guerrera, su capacidad de crecer.
El mayor mérito de Berneri es instalar la atmósfera de cuento fantástico en una historia cotidiana filmada con realismo, sin necesidad de maquillaje ni efectos .Y poniendo todo patas para arriba. De lo cotidiano a lo doméstico, de lo doméstico a su peligro, de la tragedia a lo fantástico, del sueño a la pesadilla, de la pesadilla al despertar dormido, y del sonambulismo vuelta a dormir.
Esa sensación de mal sueño del que hay que despertar se evidencia en el último plano donde se la ve a Rivas tirada en la cama al amanecer, pero no se está despertando, se está yendo a dormir. La historia sin fin de la noche dada vuelta.
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