domingo, 28 de diciembre de 2008

Balance 2008




Todos los años traen buenas y malas películas, casi todos salen algunas obras maestras, en algunos son vencedores distintos países, tal vez algún nuevo cine de algún lugar del mundo, fresco, que nos sacude, tal vez los de siempre se renuevan, toman nuevas fuerzas y se afianzan. Todos los años hay buenas películas y hay veces que según el momento político, social o económico q atraviese el mundo, o algún lugar de él, modifica las condiciones de hacer cine, de verlo, de distribuirlo. A veces para mejor, a veces para peor. Todos los años la mayoría de los estrenos son malos, como en cualquier otra arte. Algunos, la brecha se acorta. Y bueno, llegó diciembre, se termina el año, llegan las fiestas y uno empieza a hacer balances, a ver cómo estuvimos todo este año, qué hicimos, qué nos faltó y en este blog, por supuesto, qué pasó con el cine.
2008 fue un año en el que se puede afirmar que pasó todo lo anterior, salvo el descubrimiento de una nueva nación (digámoslo así, cinéfilamente). Pero sí se puede hablar de un nuevo cine ¿O no? El llamado Nuevo Cine Argentino venía en los últimos años mostrando canas y le costaba salir de un lugar cómodo que se había construido para sí, un lugar en el cual se sentía seguro y por ende se lo veía aburrido. Bueno, este año el NCA rejuveneció, tomó impulso, se colocó. Los autores más importantes de este movimiento volvieron en forma, aguerridos, pasionales, finos, pero también las figuras de Llinás, Frenkel, Medina, entre otros, se plantaron, tal vez, no como la continuación de este movimiento sino como un Nuevo Nuevo Cine Argentino. Sí, el cine nacional este año vuelve a ser protagonista gracias a una cantidad de estrenos como Liverpool, Leonera, La mujer sin cabeza, La próxima estación y gracias a otros de autores más nuevos o no autores que empezaron a tirar patadas, a mover los pies con furia. También con esto sucedió que se empezaron a plantear las formas de producción cinematográfica, de exhibición, de distribución. Es que Historias Extraordinarias es una película filmada con mucho menos de lo que cuesta una película oficial con apoyo del INCAA, y a la vez, se ve (se vive) como una superproducción. Es una película que dura mas de cuatro horas, que tiene un helicóptero, un león, explosiones (muchas), historias (muchas), es absolutamente atrapante y entretenida y apuesta al cine de aventuras como el cine de Hollywood, siendo a la vez, una película absolutamente moderna. Pero, al mismo tiempo, seguramente recaude más que muchas películas oficiales ya que los derechos son propios, se asegura, con I-sat, pasarla en la televisión y editarla en DVD y tiene dos cines fijos en los que las entradas se agotan (hace tres meses iba a estar sólo por un mes, en este momento amigos míos acaban de entrar al MALBA y van a vivir una experiencia que nunca vivieron con el cine nacional). Por supuesto que esta experiencia la vivirán gracias a que un director con rasgos geniales y todo un maravilloso equipo logró esta hermosa aventura viajera, pero esta película no podría haber sido (lamentablemente) con el apoyo del I.N.C.A.A. Entonces me pregunto si toda esa plata que se gasta en hacer un filme no es ridícula. Yo creo, estoy convencido, que sí. Me encantan las superproducciones de Hollywood pero también sé que no se puede hacer un cine así aquí y además, la plata que cuesta en Hollywood hacer un cine como el que se hace, también podría ser más barato, piensen si no en la gran película Mentiras Verdaderas de James Cameron, por nombrar casi al azar, si no se les pagasen esos sueldos inmorales a las estrellas, y a todos sus asistentes y a los asistentes de los asistentes, y los millonarios caterings y las millonarias y glamorosas fiestas. Mentiras verdaderas seguiría siendo la misma excelente película pero un 70% más barato. Algo así (aunque distinto, ya lo sé) podría suceder acá. Es que cuanto más caro es hacer algo, menos gente lo puede hacer, cuanta menos gente lo puede hacer, en manos de menos está el negocio.
Y esto me lleva a otra cosa, los países que se afianzan (en este caso que recuperan un poco de la magia que los últimos años perdió), el país, en este caso. Sí, también hubo, uno. Este año Hollywood ha dado una cantidad de estrenos de una calidad llamativa, muchos autores importantes estrenaron, aunque son los que más han desilusionado (Indiana Jones, Viaje a Darjeeling) y también otros que se afianzan como tales y que incluso se llevan puesto al mundo, como Ben Stiller con su película-granada, descuartizando todo el mundo del cine y dejando a las poses con un vacío de sentido absoluto, como la guerra; otros que ya no había ninguna duda que lo eran y que siguen sin decepcionar nunca (Cronenberg, Haynes, Romero); otros con buenas intenciones pero fallidos (Paul Thomas Anderson, Tim Burton) y cine de animación ¡que belleza Wall-e! ¿No? ¡Que descaro saludable Kun Fu Panda! También hubo buenas películas de directores malos, como Christopher Nolan, un director al que le salió una película inconmensurable como The Dark Knight andá a saber cómo. Una película que se nota su importancia en su público, no por la cantidad , eso a veces se logra con un tremendo operativo de marketing (que lo tuvo) sino por la forma en que este público asistió a las salas. Ya la gente no va al cine más de una vez y todas las personas que conozco repitieron, al menos una vuelta, con este Batman y con este Joker, claro, personaje que ya tiene su lugar en la historia del cine para siempre. Se puede hacer cine masivo, divertido, maduro sin oscuro, cinéfilo y sin subestimar al estpectador. Bueno, que este año el premio se lo llevan los states y su buen cine comercial ¡Pero si hasta los Wachowsky estrenaron una buena película, superveloz, supergay, super infantil y todo eso a la vez! Después Wong Kar Wai, otra vez los autores, jugó de visitante. No voy a gastar nada en eso, salvo decir que el título del antes genial Wong es uno de los peores del año, como el otro ex autor Allen, que se ve que no va a dejar de filmar el tipo. Y hubo tantos más que se me pasan y los que comento, lo hago distraídamente, torpemente, pero bueno, Hellboy 2 también está, la-que-nadie-vió El mágico mundo de Terabith,, Soy leyenda...Muchas.
Pero fuera del país del norte también hay cine, y cómo. Shara, película preferida personal que dejaré debajo de Historias Extraordinarias solo por una cuestión política. Ya escribí sobre ella un poco más abajo después de esta y otra nota.
En fin, que para coronar el post y hacer un ejercicio absolutamente inútil pero totalmente divertido (sólo para mí), voy a dejar una lista con las mejores diez. Ejercicio, además, complicado, sobre todo este año. Año en el cual, como hace ya un tiempo viene sucediendo, se estrenaron grandes películas en DVD ampliado. De alguna forma ¿lo agradezco? No, seguro que no, pero me hubiese resultado mucho más difícil aún conformar la lista, porque seguro que si La nube errante se estrenaba en fílmico, a los tres primeros puestos les caía una sandía gigante encima y me desbarataba todo.
¿Cómo será el año que viene? El verano no pinta muy alentador, aunque estoy esperando con ansias Australia de Buz Luhrmann ¡Y parece que se vienen nuevas películas de James Cameron y Joe Dante! Veremos.

Ah, y me olvidaba de la ley de fomento del INCAA, que deja afuera toda política a favor de las óperas primas y de cualquier riesgo cinematográfico. Evidentemente, si Historias Extraordinarias tiene una lección que dar respecto de las formas de cómo se hace el cine, el INCAA no las va a aprender, no me interesa tener esperanzas, pero que bueno que sería que por otros lados sí ¿no? Y miren si no hay que arriesgarse, buscar. Gracias a eso, a que se puedan filmar óperas primas, pudimos ver Los Paranóicos, otro soplo de aire fresco, otra que está en la lista.

1- Historias extraordinarias (Mariano Llinás)
2- Shara (Naomi Kawase)
3- Los paranóicos (Gabriel Medina)
4- Batman: el caballero oscuro (Christopher Nolan)
5- Tropic thunder (Ben Stiller)
6- Planet terror (Robert Rodriguez)
7- El diario de los muertos (George A. Romero)
8- Promesas del este (David Cronenberg)
9- Wall-E (Andrew Stanton)
10- I’m not there (Todd Haynes)

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