Un McGuffin es una excusa argumental para desplegar un universo visual, una serie de situaciones que serán el verdadero motivo de por qué la película que vemos es esa y no otra, y su característica principal es que da lo mismo cuál sea ya que el McGuffin es totalmente intercambiable. Hitchcok decía que “en historias de rufianes siempre es un collar y en historias de espías siempre son los documentos”. Bueno, en Encuentro Explosivo es una batería que todos codician, desde los traficantes de armas colombianos hasta la C.I.A., pero el que la tiene es Tom Cruise (y no digo el nombre de su personaje porque no importa, porque es una película sobre Tom Cruise). Bien, hasta aquí el mcguffin ¿Cuál es el “verdadero” asunto de Encuentro Explosivo? Como ya dijimos, Tom Cruise, y también Camerón Díaz y también el cine, que esta película sabe que es El Cine.
Como Planet Terror pero del lado A de la cinta (la cinta blanca, se podría decir), Encuentro Explosivo no le teme a esas frases de la crítica dormida como "cinefilia muerta". Y yo pienso que ese es un mal de muchas películas cancheras, pero no se utilizan las citas críticas de una forma tan mortuoria como lo hace algún cine. Frente a tanta explosión primero hay que saber disfrutar y, después, andar con pensamiento.
Sí, el homenaje es mucho en Encuentro Explosivo y la película "no trata de nada", pero la mayor cita está más viva que nunca: Tom Cruise y Cameron Díaz. No hay actores que representen tan bien a Hollywood como estos dos; en el caso de Cameron Díaz, tal vez por descarte, aunque sea una gran actriz, pero en el de Cruise porque ha llenado, como nadie desde su irrupción en los ochenta, el cuadro (siempre sin límites) del imaginario cinéfilo. Tom Cruise es el Cary Grant de nuestros tiempos y es la cédula de identidad que pelaría el cine como así lo fue y lo será por siempre John Wayne. Que el tío Tom haya actuado en tantas obras maestras tampoco es una casualidad.
El lado A de la cinta es ese que se viste de etiqueta y que no queda ridículo ni aburrido, que se puede tirar abajo de una roca gigante pero nunca perder el sombrero. Encuentro Explosivo homenajea al cine clásico de Hollywood y al de super acción, a la buena educación, pero sin nostalgia, a pura felicidad. ¿Cuál es el conflicto? Ninguno, claro está, porque no lo necesitamos y porque, de haberlo, claro que confiamos en que un tipo como Tom Cruise lo va a solucionar. Y lo sabemos porque lo conocemos. Encuentro Explosivo es también una historia de encuentros cercanos.
Hay dos secuencias-espejo en la película. En la primera Cruise droga a Díaz por su bien, para que sea más dócil y fácil de trasladar; en la segunda Díaz hace lo mismo con Cruise. Ambas están filmadas como subjetivas de los personajes anestesiados y todo se ve en un fundido a negro fluido, como en un sueño. Esta es una de las mejores y más claras definiciones de lo que siempre fue y será (no por su presente ni por su futuro, sino por su inmortalidad) Hollywood: una fábrica de sueños. Esas imágenes muestran lanchas, tiros, autos convertibles, arrojos en paracaídas e islas. Todas esas imágenes están asociadas a Hollywood y SON el Cine. Tom Cruise y Cameron Díaz, también.

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